El Castillo de Burgos se incorporó este jueves por primera vez a los escenarios de la Semana Cidiana con “El Cantar del Destierro”, un concierto de Entrebescant Ensemble que convirtió el Patio de Armas en escenario de un recorrido musical por algunos de los episodios que abren el Cantar de mio Cid.
La propuesta, celebrada al caer la noche, reconstruyó musicalmente el camino que emprende Rodrigo Díaz tras ser expulsado de Castilla y convirtió la epopeya cidiana en el hilo conductor de un programa en el que la música medieval dialogó con los sonidos de tradición oral de los territorios atravesados por el destierro.
El repertorio combinó composiciones procedentes de algunas de las principales fuentes musicales de la Edad Media con cantos tradicionales de Castilla y otros territorios peninsulares. Así, sonaron piezas del Códice de las Huelgas, las Cantigas de Santa María, el Manuscrit du Roy y el Llibre Vermell de Montserrat, junto a ruedas y cantos tradicionales burgaleses, músicas de raíz andalusí y piezas de tradición catalana.
El concierto siguió el propio relato del Cantar, desde la salida del Cid de Vivar y la negativa a darle hospedaje por temor al rey, pasando por su despedida de Santa María y de doña Jimena, la incorporación de caballeros a su mesnada o la conquista de Alcocer, hasta el enfrentamiento con los intereses del conde de Barcelona.
Fragmentos del poema fueron acompañando este itinerario para mantener presente el relato literario y establecer un diálogo entre palabra, música e historia, en un escenario especialmente ligado al pasado medieval de Burgos.
Uno de los rasgos singulares de “El Cantar del Destierro” fue precisamente la convivencia entre repertorios separados por siglos. Las composiciones medievales se alternaron con cantos de siega, bailes de rueda y otras músicas conservadas por transmisión oral, conectando el patrimonio histórico con la cultura popular de las tierras por las que discurre el camino del destierro.
Un nuevo escenario para la Semana Cidiana
La celebración de “El Cantar del Destierro” supuso además la incorporación del Castillo de Burgos a los espacios de la Semana Cidiana, una de las novedades de la programación de este año.
El enclave sumó así su carga histórica y patrimonial a una edición que está extendiendo sus actividades por distintos puntos de la ciudad y que continuará durante todo el fin de semana con recreación histórica, divulgación, cómic, cine, teatro y el mercado medieval.


